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Mostrando entradas de septiembre, 2022

10 de septiembre

  Empiezo a escribir tarde el día de hoy, así que no esperen mucho, pero platicaba sobre el nombre de las colonias, y cómo, el indagar sobre el origen de su nombre, te puede encajar en problemas. Claro está, que en complicaciones te puede meter cualquier topónimo, ya sea que su origen sea antropónimo o derivado de la geografía. El nombre de colonias, calles, ciudades, pueblos y hasta países tienen esta condición: significan, demarcan. Hay luego una segunda resignificación, el contenido ulterior generado por la historia, por el machacar del paso diario. Los humanos tendemos a nombrar las cosas y en el nombrar está el pensar. Palabra y pensamiento, así las cosas. Los nombres hacen territorios, el de mi barrio es nítido “el Cuerno” aunque la connotación sea alterable y en contraste la denotación se desvanece cuando sugieres “Mártires de Tacubaya”. Pongamos otro ejemplo, nombremos cuatro lugares, “Tacubaya, Ayotzinapa, San José Gracia, e Inglaterra. ¿Qué nos dice cada nombre? ¿Significan?

9 septiembre

  Nos quedamos detenidos en la plática sobre el descubrimiento de los Mártires de Tacubaya y decía que aquella maestra de apellido Pallares, nos solicitó la compra de “la Navidad en la Montañas” a los hombres y   “Mujercitas” a las mujeres, para que una vez acabado de leer el libro asignado a cada sexo, intercambiáramos obras; así, a mis manos llegó la obra de May Alcott. Dicho libro jamás regresó a la compañera con la que intercambié el de Altamirano, y digo ese libro en particular, es decir, ese ejemplar. No, no era yo ladrón de libros. Verán, resulta que debido a cosa biológica y coyuntural la “Pitufina,” y aquel ejemplar de “Mujercitas” se hallaron juntos. ¿Qué quién era la Pitufina? Era cierta gata atigrada que mis hermanas cuidaban y colmaban de mimos. Pues bien, aquella gata, o aquella Pitufina, como le quieran decir; eligió para parir su camada, el buró donde mi hermano y yo guardábamos playeras. “Mujercitas” en esa noche dormía en el mismo lugar; y la Pitufina, que en poco val

08 septiembre de 2022

Decía yo que mi barrio era “el Cuerno” y discurría en ello y los pulques. La cuestión de las pulquerías y el nombre del barrio, no es tema gratuito, escuché de vez en vez que la razón de aquel cornudo bautismo se debió a que hace años vecinos del antiguo pueblo de Santa Fe y aún del pueblo de Tacubaya emprendían camino hasta este lugar para beber pulque que era ofrecido en un cuerno de buey o de vaca. De ahí que se dijera “vamos al cuerno”. No tengo el dato de quién lo dijo, sólo recurro a la memoria y ya ven que la memoria, como dicen algunos, “es la libreta de los pendejos.” Al cuerno me han mandado muchas y también muchos, y yo con gusto voy, he crecido en él, ya sea que por ello se entienda al de la abundancia o al de mi barrio. Es curioso que “el Cuerno” conservara ese nombre, aunque no manera de oficial y lo es más, que existan calles, (como en la que crecí y donde iniciaba el recorrido del relato anterior), dividida en dos colonias: la “Mártires de Tacubaya” y la “María G. d

Día de infancia sobre la mar

  6 septiembre de 2022 A cada choque de mi frente, sobre el cristal del antiguo camión conocido como Ruta 100 relampagueaban ideas: “un trueno”, “una bomba”; pensaba, eliminaría de tajo a todos estos burgueses cuyas casas y negocios veía a través de aquella pantalla móvil. Lo visto me producía ofensa, y sin saberlo, concebía una idea de violencia legítima derivada del recelo de “tener de unos, contra el no tener de nosotros”, o “el abuso de unos, contra nosotros”. Aquel pueril pensamiento, correspondía perfectamente a mis 12 o 13 años y no veía la hora de llevar todo aquello a cabo. Me regocijaba toda esa imaginada destrucción justiciera. Llegado el momento, bien podría haber repetido junto al caballero andante: “Gracias doy al cielo por la merced que me hace, pues tan presto me pone ocasiones delante donde yo pueda cumplir con lo que debo a mi profesión, y donde pueda coger el fruto de mis buenos deseos. Estas voces, sin duda, son de algún menesteroso, o menesterosa, que ha menester