Entre los cuentos de Francisco Rojas del libro “El diosero” aparece “la cabra en dos patas” maravilloso relato donde Juá Shota (indio otomí), recibe una oferta monetaria por su hija. La hija, llamada María Agrícola, fue nacida en lugar agreste y una vez crecida dedicaba sus días a cuidar chivas y poseía como toda criatura, belleza propia. “Sus carnes cobrizas asomaban por entre los guiñapos que vestía, la cara chata hacia marco a los ojos de cervatilla y su cuerpo elástico combinaba líneas graciosas con rotundeces prietas.” (Rojas, 2005:86) En el relato, María Agrícola se convierte en objeto de deseo de cierto ingeniero minero que llegó a instalarse (con todo y esposa blanca y de ojo verde) frente al hogar de Juá Shota. La tierra mexicana actual se parece en gran medida a María Agrícola, deseada por empresas de distinta índole, sobre todo mineras. María Luisa Albores González, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, informó que durante el periodo neoliberal, alrededor...
Alejandro Durán Ortega Encumbrada en el Valle de Perote, se encuentra "La Gloria", pueblo místico que de entrada recuerda a la Comala de Pedro Páramo. Algunas de sus calles, rincones esquinas parece se han detenido en el tiempo y esperan ansiosas algo, alguien que las despierte. Pero en otras de ellas la modernidad se asoma y nos deja entrever que algo ha cambiado, aunque no del todo. Es por demás decir que La Gloria tiene ese encanto misterioso de los pueblos del ayer que viven hoy. Esos pueblos que se niegan a abandonar del todo su pasado. El andar por sus calles rememora el entrar del siglo XX y si se tiene imaginación puedes atestiguar como el pueblo entero huele a ese pulque que en barricas era mandado al Puerto de Veracruz. Huele además a pan antiguo, de ese que era amasado a base de sudor y esfuerzo y del que hoy todavía quedan maestros. El frente de la capilla de la vieja hacienda de Cuauhtotolapan se alza gloriosa como claro ejemplo de las cosas pasadas y...
Los que andamos entre los cuarenta y cincuenta años de vida, lejos estamos de haber vivido el proceso revolucionario que se conmemora el 20 de noviembre, pero sabemos, eso sí, las historias de nuestros abuelos al respecto y muchos de nosotros nos hemos acercado a fuentes antiguas, (periódicos, fotografías, documentos) y fuentes recientes, (libros, artículos) que narran el proceso. Grandes personajes pasan por la mente, desde Madero, hasta Zapata. Personajes que la Historia oficial o la historia de masas no dejan morir. Hay en cambio otros, que han sido paulatinamente olvidados, y que se asoman por el rabillo de la Historia, hombres de carne y hueso y no como aquellos que de tanto nombrarlos se han vuelto borrosos, odiados o amados, pero dichos sentimientos, pasan por el tamiz de los litros de tinta que han escurrido sobre ellos. Los otros, los de “carne y hueso” son más humildes, sus nombres no aparecen más que en la lista de raya de una hacienda, o en la lista de la leva. Pe...
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