Xaltipa y el inicio de su peregrinación
Aunque parezca sacado de cuento de Rulfo, no lo es. Una comunidad de nombre Xaltipa (muy probablemente sobre la arena), cuyo territorio fue arrebatado por las tempestades del año pasado, pertenece administrativamente al municipio de Ilamatlán y dicho municipio posee una amplia mayoría de comunidades indígenas de habla nahuatl. Las lluvias se llevaron todo, y todo es todo; así que la población fue trasladada de manera provisional a un albergue en Huayacocotla, municipio vecino y con una amplia mayoría mestiza. Luego entonces se comenzó a buscar dónde poder reubicar a las familias de aquel poblado, y después de algunas consideraciones se optó por varios lugares en el territorio de Huayacocotla y ahí amigos míos, comenzó un peregrinar el cual está destapando lo mejor y lo peor de muchos y muchas, expresado en las redes sociales.
Para entender esta cuestión primero
hay que responder a la pregunta, ¿por qué no se les reubicó en Ilamatlán, si a
ese municipio pertenecía Xaltipa? La respuesta es simple, porque no hay espacio.
Ilamatlán tiene apenas 155.39 Km2; (compárese con Huaya que tiene 523.76 Km2) Amén
de que la mayoría de la geografía de Ilamatlán es sumamente accidentada.
Ahora bien, dicho esto, es obvio
que, de los municipios cercanos el más viable era Huayacocotla, tanto por la
cercanía, por su capacidad territorial y porque posee varios y amplios terrenos
de posesión privada, a diferencia de Ilamatlán donde la posesión es en gran
parte comunal y ejidal. Estos terrenos de propiedad privada de Huayacocotla los
puede comprar el Estado y de hecho, así es como se planteó. Pero aquí es donde,
como se dice vulgarmente la puerca torció el rabo”.
Dice una viejo dicho “hágase la
ley en los bueyes de mi compadre.” ¿Por qué? Porque al parecer difícilmente alguna
comunidad de Huayacocotla está dispuesta, no a ceder parte de su territorio;
porque ya hemos dicho que se trata de propiedades privadas, donde se plantea la
reubicación, sino que pareciera que no están dispuestos a convivir con los xaltipenses.
Es lamentable ver tantas expresiones
en redes sociales de racismo a veces velado, a veces explicito. Las
argumentaciones de algunas personas (muchas francamente racistas) están llenas de ignorancia disfrazadas de una falsa
conciencia ecológica. La negativa de las comunidades donde
se ha intentado reubicar a la comunidad de Xaltipa hacen evidente una herida
que no ha cerrado desde hace 500 años. Y
yo me pregunto, ¿será necesario recordar que los habitantes y dueños originales
de este territorio llamado hoy día México, eran estos pueblos como lo de Xaltipa?
Escribo esto al mismo tiempo que la
selección mexicana de futbol juega en el mundial y que tiene en su camiseta, al
parecer un escudo que refiere a una comunidad antigua de habla nahua. Aquí en
el partido todos somos mexicanos, acá, en la sierra, a la hora de solidaridad, parece
que no todos somos mexicanos, y que sólo usamos los símbolos antiguos de los
nahuas a conveniencia, pero cuando no tienen la osadía de andan queriendo convivir con nosotros, ese, ese es otro cantar.
Alejandro Durán Ortega
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