Oruga cosmos

Fotografía: Alejandro Durán Ortega Anduve buscando a Dios y en ello implementé una vida; anduve buscando a Dios cuando el terror me abrazaba y no hallé respuesta. Anduve buscando a Dios con las manos vacías y en mi desesperanza caí de rodillas y le pedí me diera. Sólo el silencio craqueló mi alma; entonces me convencí de que no existía. Anduve buscando a Dios y miré alrededor y cada cosa de este mundo me gritaba que no había nada, que estamos solos: allá una niña violada; acá un idiota asesinaba; aquí, él engañaba y así…el odio se encaramaba como única herramienta para sobrevivir en él. Entonces me levanté y junté evidencias y una vez que tuve muchas, se las escupí a gritos, gimiendo, “¡no existes, pedazo de fábula de idiotas y débiles!”. Todo esto lo compartí por años con otros que, como yo, hallábamos placer en ello. Paso tiempo y seguía vivo…Un día encontré a una curiosa oruga, sus vivos colores me llenaron de alegría, su camuflaje le hacía parecer temibl...